A la hora de integrar un vestidor en nuestro dormitorio no sólo debemos preocuparnos por los metros que necesitamos, si no que hay otros muchas aspectos a tener en cuenta.
Lo interesante es que ganaremos en orden y organización puesto que no hay duda que un vestidor es un mueble que nos permite tener todas nuestras prendas y complementos en su sitio, y además crearemos un espacio nuevo.

Para introducir un vestidor en el dormitorio debemos tener en cuenta la decoración del resto de la habitación y crear su propia zona diferenciada de la zona de descanso, compuesta básicamente en torno a la cama, pero al mismo tiempo integrandola en el conjunto del dormitorio.
Lo habitual es necesitar de al menos un metro de ancho a lo largo de una pared para instalar el vestidor, aunque ten en cuenta que no tiene porque ocupar un mismo lado de una pared, también puede tener forma en "l" o en "u".
Una opción es desacerte de tu armario, sobre todo si no es empotrado y en su lugar disponer ahí el vestidor.

Otro aspecto a tener en cuenta es que existen vestidores abiertos y cerrados. Los vestidores abiertos son ideales para los espacio más pequeños porque como carecen de puertas, éstas no ocupan espacio, aunque no tiene que ser así. Hoy en día con las puertas correderas se ha ganado mucho en espacio.